El ministerio de Ujieres en la iglesia

Propósito de este blog: Ayudar a los ujieres a entender la importancia de su tarea como ministros de Jesucristo y de su iglesia, e inspirarles para que desarrollen con agrado una labor eficiente en el seno de la iglesia.

Todos los ministerios, y el de Ujieres no es una excepción, deben reflejar y hacer gala del fruto del espíritu. Sin duda, la bondad es uno de los que debe estar presente en los siervos de Dios para la iglesia del Señor.

Cualquier acto de servicio cristiano que ayude a dirigir a las personas a una comunión con Jesucristo, es un MINISTERIO. Leamos Jn 17:1-26. El Señor Jesús estableció cinco propósitos para su Iglesia. Identifícalos en el texto que hemos leído: v4 ADORACIÓN, v6 EVANGELISMO, v8 DISCIPULADO, v12 COMUNIÓN, v18 SERVICIO. Ahora, veamos como la iglesia primitiva cumplió con esos cinco propósitos. Leamos Hch 2:41-46 ” 41Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.43Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

EVANGELISMO – El ministerio más prominente de la iglesia es la predicación de la Palabra. A esto, hemos sido llamados todos los cristianos. Aunque Pablo se refirió a ella como “la locura de la predicación”, también les escribió a los romanos: “¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo creerán en aquél de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?”(Rm 10:14).

DISCIPULADO – Después de la predicación del evangelio, el ministerio de la enseñanza es muy necesario en la iglesia. Martín Lutero dijo que la enseñanza era el más alto llamado de la humanidad. La enseñanza se menciona muchas veces en el Nuevo Testamento y se incluye entre los dones espirituales. El pastor que predica sin enseñar, o la iglesia que evangeliza sin instruir y discipular, no sólo está opacando la cruz de Cristo, sino dejando de proporcionar al Espíritu Santo la oportunidad para una de sus funciones principales: “El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Jn 14:26). “El os guiará a toda la verdad” (Jn 16:13). En una de sus cartas a Timoteo, Pablo dijo: “El siervo del Señor… debe ser … amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen” (2Ti 2:24,25).

ADORACIÓN – El tercer gran ministerio en la iglesia es la alabanza y la adoración. Según el apóstol Pablo, la alabanza está al menos al mismo nivel que la enseñanza en el ministerio de la iglesia: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros…con salmos e himnos y cánticos espirituales” (Col 3:16). La importancia del Espíritu Santo en el ministerio de la música, fue además subrayada por Pablo, en su correspondencia con los Corintios: “Cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento” (1 Co 14:15).

SERVICIO – El cuarto gran ministerio de la iglesia es el del servicio, dentro del cuál se enmarca el ministerio de los ujieres. Pablo, que creía en el poder de la predicación, la importancia de la enseñanza y el ministerio de la música, también escribió: “Hágase todo decentemente y con orden” (1 Co 14:40). La importancia del ministerio de los ujieres hizo que un pastor dijera: “Si tuviera que elegir entre perder a los ujieres o al coro, preferiría perder al coro”. Es probable que eso fuera una exageración, empleada para recalcar la importancia del ministerio de los ujieres en la iglesia. Pero es un hecho que se necesitará un coro extraordinario, para superar el pobre trabajo de ujieres ineficientes. En realidad, es probablemente cierto que esos cuatro ministerios, se relacionan entre sí, sobre bases desiguales en cualquier iglesia local. Aunque no son de igual importancia, la predicación, la enseñanza, la alabanza y el ministerio de los ujieres, están también tan estrechamente ligados unos a otros que ninguno trata de sobresalir sobre los demás en ninguna iglesia. Los predicadores, los maestros, los músicos y los ujieres se necesitan mutuamente.

Ujieres en el Antiguo Testamento

Los ujieres en el tabernáculo del Antiguo Testamento, y después en el templo, eran llamados porteros. 2 Cr 8:12-14 12Entonces ofreció Salomón holocaustos a Jehová sobre el altar de Jehová que él había edificado delante del pórtico, 13para que ofreciesen cada cosa en su día, conforme al mandamiento de Moisés, en los días de reposo,* en las nuevas lunas, y en las fiestas solemnes tres veces en el año, esto es, en la fiesta de los panes sin levadura, en la fiesta de las semanas y en la fiesta de los tabernáculos. 14Y constituyó los turnos de los sacerdotes en sus oficios, conforme a lo ordenado por David su padre, y los levitas en sus cargos, para que alabasen y ministrasen delante de los sacerdotes, cada cosa en su día; asimismo los porteros por su orden a cada puerta; porque así lo había mandado David, varón de Dios”.

El salmista, que escribió al músico principal en el templo, entendió la importancia de los ujieres cuando dijo: “¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!… Bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán… escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad” (Sal 84:1,4,10). Una de las funciones de los porteros en el Antiguo Testamento era recibir las ofrendas: “Ve al sumo sacerdote Hilcías, y dile que recoja el dinero que han traído a la casa de Jehová, que han recogido del pueblo los guardianes de la puerta (2 R 22:4). Jeremías se refiere a uno de esos porteros como un “varón de Dios”. El dijo: “Y los llevé a la casa de Jehová, al aposento de los hijos de Hanán…varón de Dios… guarda de la puerta” (Jer 35:4). El cronista del Antiguo Testamento escribió de Salum y de sus hermanos que “tuvieron a su cargo la obra del ministerio, guardando las puertas del tabernáculo…guardaron la entrada” (1 Cr 9:19).

Los ujieres no eran escogidos al azar, sino que debían pertenecer a la tribu de los sacerdotes, la tribu de Leví. (1 Cr 34:13b – “y de los levitas había escribas, gobernadores y porteros”). (Esdras 7:24 – “Y a vosotros os hacemos saber que a todos los sacerdotes y levitas, cantores, porteros, sirvientes del templo y ministros de la casa de Dios, ninguno podrá imponerles tributo, contribución ni renta”). Guardaban la entrada del tabernáculo, guardaban la entrada del campamento de Jehová, tenían a su cargo las cámaras y los tesoros de la casa de Dios, algunos de éstos tenían a su cargo los utensilios para el ministerio y vivían alrededor de la casa de Dios, porque tenían el cargo de guardarla, y de abrirla todas las mañanas. Eran mayordomos en la casa de Jehová y trabajaban en la casa de Jehová, para reparar y restaurar el templo. Lee 1 Cr 9:17-34 y 2 Cr 34:10-13.

El predicador en Eclesiastés escribió del día “cuando temblarán los guardas de la casa” (Ecl 12:3). Y en la versión de Ezequiel de un futuro templo, él vio espacio reservado para los sacerdotes, los músicos y dos lugares para los ujieres: “Que hacen la guardia del templo, y “que hacen la guardia del altar” (Ez 40:45,46).

Ujieres en el Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento, a los ujieres del templo se les dio autoridad poco usual, evidentemente como guardias uniformados. En Hechos de los Apóstoles se menciona varias veces al “capitán del templo” y a “los oficiales” en conexión con arrestos y la dirección de multitudes. Eran esos porteros o ujieres los que cumplían las órdenes del sumo sacerdote en las persecuciones, en el templo, contra los apóstoles, inmediatamente después de Pentecostés, y treinta años más tarde en el arresto y el maltrato de Pablo.

Jesús usó a sus discípulos para las funciones de ujieres en muchas ocasiones. Ellos prepararon el camino para su venida, llevaron a las personas a El, y en general, dirigieron a los que habían ido para oírlo hablar, o para ser tocados por su mano sanadora. En una ocasión, Jesús hizo una aguda advertencia los discípulos, los que como ujieres habían tratado de mantener alejados a los niños del Maestro: “…dejad que los niños se acerquen a mí, porque de ellos es el reino de los cielos”. En otra ocasión, la del milagro de la multiplicación de los panes y los peces, Jesús dirigió a los discípulos en la organización de una multitud de cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, para sentarlos en grupos de cincuenta. Luego, con Cristo supliendo los inagotables panes y peces, los discípulos sirvieron a la multitud hambrienta. Y después, para recoger en cestas, los pedazos que habían sobrado.

Estaba entre las funciones de la primera iglesia el servir como ujieres: “Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones… a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la multitud” (Hch 6:2-5). Se detalla con claridad el carácter de esos primeros diáconos: Eran (a) de buen testimonio, (b) llenos del Espíritu Santo, (c) llenos de sabiduría y (d) llenos de fe. Eso significa que se trata de personas escogidas. Por supuesto, las mujeres no solo pueden sino que deben servir también como ujieres. Un buen ejemplo a seguir es Esteban, el primer mártir cristiano de que se tiene noticia. Él era un miembro de la junta de la iglesia y sirvió las mesas diariamente como ujier o diácono. Como dijimos en la introducción a este manual, en la iglesia El Hogar Cristiano, hemos creído oportuno establecer una diferencia entre diáconos y ujieres, en función del grado de madurez espiritual requerido, para desarrollar:

Actividades administrativas en la iglesia, por ejemplo, velar y guardar el orden del culto, la limpieza y mantenimiento del local, la acogida y la atención a las visitas, la recogida de la ofrenda, la preparación de la Santa Cena, etc… y

Actividades administrativas y espirituales, por ejemplo, traer una enseñanza de la Palabra, dirigir un culto, orar por los enfermos, conducir una reunión de oración, etc. Por así decirlo, un diácono es un ujier que ha crecido espiritualmente y madurado lo suficiente, como para ejercer actividades de una mayor responsabilidad, y es apto para comenzar a desarrollar su ministerio y actividad en el terreno espiritual.

Lo que hace un buen ujier

Por supuesto, los ujieres están sujetos, sometidos al ministerio de la iglesia y son respetuosos y obedientes hacia sus pastores y responsablees. Las tres cualidades de un buen hombre explicadas por Jesús en el Sermón del Monte no pueden aplicarse mejor que al ministerio de los ujieres de la iglesia: En primer lugar, el ministerio de los ujieres es como la sal que hace a todas las cosas más sabrosas y que sirve como conservante general contra el deterioro. Jesús no dijo: “Deberíais ser la sal de la tierra”. El dijo: “Vosotros sois” (Mt 5:13). Los ujieres disfrutan del ministerio de una influencia constructiva. Pablo dijo: “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal” (Col 4:6). Un buen ujier se esfuerza por ser agradable en su atención a las visitas y hermanos de la iglesia. Sabe agregar un sabor de alegría y entusiasmo a los que asisten a los cultos, en vez de un tinte de monotonía. Además, el ministerio del ujier es como la sal, porque la sal nunca puede realizar su función, hasta que entra en contacto estrecho con la sustancia, en la cual va a ejercer su influencia. Los ujieres, pastores, músicos o maestros de la iglesia entran en contacto directo de manera individual con más personas en un culto, que cualquier otro. El ministerio de la sal es discreto, poco visible y algunas veces totalmente inadvertido. Pero está allí, de una manera poderosa y útil.

En segundo lugar, un buen ujier es como “una ciudad asentada sobre un monte” (Mt 5:14). Aunque los ujieres son “poco visibles” como la sal, pueden llegar a ser como una ciudad sobre un monte. Se convierten en referencia, guía y ejemplo de servicio, para los que asisten a la iglesia que aprenden a depender de ellos. La estabilidad ayuda a vencer muchas otras debilidades en la prioridad de cualidades entre los ujieres. La primera impresión que transmite un ujier de quien se puede depender, es la sensación interior de agradable quietud. ¡Tengo cerca a alguien que se preocupa por mí!. Es común que un ujier se convierta en fuente de información, e intermediario entre las necesidades de una persona específica y los recursos disponibles por medio del pastor, los músicos y los maestros de la iglesia. Ojo, ser fuente de información es muy diferente de ser un chismoso o murmurador. Mucho cuidado con esto. Los ujieres deben mostrar con su ejemplo, que no prestan oído a las críticas ni murmuradores, ni son portadores de ellas. En caso de detectar algo de esto, deben comunicarlo inmediatamente al ministerio pastoral.

En tercer lugar, un buen ujier es como una lámpara en una mesa que no se pone “debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa” (Mt 5:15). Una lámpara da calor y acogida a los que están en la habitación. Una lámpara encendida puede iluminar la conversación en una casa y dar una sensación de cordialidad y alegría. Como una lámpara disipa la oscuridad y da un calor emocional a la habitación, así el ministerio del ujier puede hacer una contribución similar en la iglesia. Jesús concluyó ese análisis sobre el carácter de un buen ujier diciendo: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5:16). Alumbrar es parte de la naturaleza del carácter cristiano; no puede hacer otra cosa sino iluminar. Pero la irradiación de esa gloria, no es por sí mismo, sino por el reino de Dios. El ministerio del ujier no tiene la intención de obtener gloria para sí mismo, sino para Dios. Así como un pastor predica en el Espíritu y un músico canta en el Espíritu, el ujier debe realizar su trabajo en el poder del Espíritu Santo, dando gloria a Dios en la casa del Señor, cada día.

Por qué son tan importantes los ujieres

Lee la historia siguiente, que ilustra un ejemplo de la utilidad de los ujieres. Un día en Illinois, una ciudad del estado americano de Chicago, el señor Wrigley, propietario de un campo de béisbol (baseball), miró con tristeza la masa de clientes que se agolpaba frente a las ventanillas de venta de entradas. Trataban de que se les devolviera el importe de la entrada que habían pagado, pues no encontraban asiento para ver el partido. Mientras Wrigley se quejaba de la pérdida de sus clientes, Andy Frain, un joven de veinte años, se acercó al sabio financiero y le pidió el trabajo de jefe de ujieres de su gran estadio de béisbol. Como necesitaba una solución para sus problemas, Wrigley lo contrató.

En unos cuantos años Andy Frain revolucionó completamente el servicio de ujieres del campo de béisbol de Wrigley y se convirtió él mismo en “el rey de los ujieres”. Más importante todavía es que convirtió la función de ujier en una nueva vocación respetable. Frain organizó una escuela para los hombres que él había seleccionado de entre muchos aspirantes, les dio instrucciones en una pizarra y les dio clases de formación. Al final de su adiestramiento, cada persona reclutada hacía un examen y realizaba unas prácticas de trabajo de campo, antes de recibir un diploma completo con un uniforme azul, botones bronceados y franjas doradas. En pocos años, Andy Frain expandió su servicio de ujieres a muchos de los grandes auditorios y estadios de Estados Unidos. En un año, sus ujieres dirigieron multitudes del tamaño de la población total de ese país. Mediante sus oficinas en cada ciudad importante, Frain supervisaba cada gran reunión en la nación. Los demócratas y los republicanos coincidían en una cosa: los ujieres de Andy Frain deben atender las multitudes de sus convenciones nacionales.

Así como la necesidad de buenos ujieres se ha reconocido y suplido en los grandes auditorios seculares, también la necesidad de buenos ujieres está siendo reconocida, cada vez más, por los responsables religiosos. Incluso, desde hace dos generaciones, Dwight L. Moody prestó particular interés acerca de sus ujieres y contrató personalmente, a quinientos hombres que acomodarían las multitudes, en las reuniones de avivamiento que celebrara en Nueva York. En las campañas evangelísticas actuales de las grandes ciudades, se presta gran atención a la necesidad de ujieres eficientes. Se reclutan grandes filas de voluntarios y se les capacita de antemano, para colaborar en esa importante tarea de acomodar a las personas y en la delicada actividad de la invitación. Pero en las iglesias, pequeñas y grandes, los responsables religiosos confían cada vez más en ujieres eficientes, para la solución de problemas individuales relacionados con la congregación. Hay cuatro razones que explican porqué la importancia del ministerio de los ujieres ha sido reconocida cada vez más. Veámoslo.

En primer lugar, el ujier es a menudo la tarjeta de visita de la iglesia local, ya que suele ser la primera persona que ven los nuevos que vienen al culto. Es por tanto, el primer embajador oficial de Jesús que las personas ven, al entrar en la casa de Dios. Los maestros conocen a las personas en las aulas. Los pastores les hablan a las personas desde detrás de un púlpito que los protege después que todos están ubicados en su lugar. Sin embargo, antes que los miembros de la congregación hayan visto ni siquiera al pastor, a los músicos o a los maestros, se han encontrado cara a cara con un ujier de la iglesia. La actitud que el ujier comunica a los miembros de la iglesia y a los amigos que nos visitan, ayuda a dar el tono espiritual de todo lo demás. Como representante oficial de la iglesia y de Jesús, el ujier tiene la enorme responsabilidad y obligación de ayudar a las personas, llevándolas a una disposición de aprender, adorar y evangelizar.

En segundo lugar, el ujier de la iglesia pudiera ser, en algunos casos, el único contacto individual que la iglesia haga con alguna visita durante su asistencia a un culto. Los predicadores, maestros y músicos ministran a las personas en grupos mientras que los ujieres sólo ministran a las personas de manera individual. Una palabra de aliento, seguridad o amabilidad dirigida por el Espíritu puede ser el ministerio más importante que algunas personas reciban en su experiencia de asistir al culto. Sólo unos pocos de los que nos visitan se quedan al final del culto para conocer al pastor, para hacer preguntas a los maestros, para charlar con los músicos; pero todos pueden tener un encuentro de primera mano con el ministerio de un buen ujier.

En tercer lugar, el ujier es la única persona cuyas funciones no pueden reemplazarse ni omitirse. Puede omitirse la predicación en algún culto. Ha habido cultos sin coro; y a veces se ha suspendido una clase. Pero no hay sustituto para el trabajo de los ujieres en cualquier culto de la iglesia sin importar su carácter. Los ujieres son importantes en bodas, funerales, cultos de Santa Cena, campañas evangelísticas, conciertos, cantatas, fiestas de Navidad, proyecciones de películas y cualquier otra clase de reunión de la iglesia.

Por último, un ujier es un precursor. Como Juan el Bautista fue precursor del ministerio de Jesucristo, el ministerio de ujieres de la iglesia, para los nuevos que nos visitan, precede, va delante de todos los demás ministerios de la congregación. La actitud que el ujier muestra en la entrada de la iglesia condicionará para bien o para mal, el resto de los ministerios que serán experimentados en el templo. Un ujier en el vestíbulo puede realzar o disminuir el ministerio general de su iglesia, por la forma en que él ejerce sus obligaciones.

La oración del ujier

“Señor, permite que yo pueda servir y cumplir fielmente con mis obligaciones hoy en tu iglesia, de la manera que Cristo lo hizo. Entiendo la importancia de mi labor en la iglesia y por ello, te ruego me dés sabiduría para tratar con mis hermanos y con los amigos que nos visitan, con amabilidad, tacto y dulzura. Ayúdame a ser eficiente en lo que hago y prudente en lo que digo, comprensivo y sensible con todas las personas, y siempre servicial en la actitud hacia ellas. Dame Señor también una habilidad especial para tratar con los niños y ser ejemplo para ellos. Pon Señor en mí, una carga especial y ardiente por los que no te conocen y habla Tú, a través de mí, todo lo que quieras decirles. Moldea mi corazón con tu trato Señor, hazme paciente y portador de paz en todas las situaciones. Enséñame a colaborar con los pastores, ancianos y responsables de la iglesia, con los músicos, los maestros y sobre todo, Señor, contigo. Úsame Señor. Hazme un instrumento útil en tus manos. Que yo pueda alegrar tu corazón en el día de hoy con mi humilde trabajo. Señor, heme aquí. Yo también quiero contribuir, junto a mis hermanos ujieres, a guardar el orden y a preparar la iglesia para que Tú nos visites. Señor, paséate majestuoso en medio nuestro, brille Tu luz y sea tu voluntad en nuestras reuniones. Permite que las personas disfruten de su asistencia a nuestra iglesia hoy, que el Espíritu Santo ministre a sus necesidades a través de todo lo que hagamos en el culto: La alabanza, la predicación de la Palabra, la enseñanza en la Escuela Dominical y cada cosa que hagamos, así como a través del ministerio de los ujieres como yo. Señor, es un privilegio poder servirte. Lo hago con gusto y en humildad, por amor a Tí. Rindo una vez más mi vida a tu servicio. Confieso que Jesús es el Señor de mi vida y te pido que conforme a tu bondad y generosidad abundante, bendigas la obra de mis manos para beneficio de Tú iglesia. En el nombre de Jesús. Amén”.

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~ por elhogarcristiano en 22 mayo 2010.

23 comentarios to “El ministerio de Ujieres en la iglesia”

  1. Muy buena enseñanza. Quisiera saber màs sobre el ministerio de los porteros en el AT y NT, si tienen alguna enseñanza al respecto y pueden compartirla les agradezco mucho….Bendiciones…

  2. Esta enseñansa sobre el Ministerio de Ujieres es una bendicion para nuestra iglesia. A Mi en lo personal, me motivo a seguir sirviendo en todo lo que pueda, para la obra de Dios.

    • El ministerio de Ujieres es un ministerio sacerdotal. Era la tribu de Leví los que estaban encargados. Por tanto, prepárese cada uno.
      El grupo de Ujieres de la iglesia debe reunirse en oración antes del culto. Y durante el servicio, aún cuando están pendientes de todos los detalles
      deben aprender a disfrutar y deleitarse en la Presencia de Dios como los demás hermanos de la congregación. Es un privilegio poder servir
      y para la iglesia, poder contar con un buen grupo de hermanos y hermanas fieles que aman servir a Dios y expresar su amor a la Dios y a Su iglesia
      a través del ministerio de Ujieres.
      Ánimo y adelante. Hermano Ricardo, sigan levantando y edificando los muros espirituales de su ciudad.

  3. muy buena la informacion,me gusto mucho es de gran bendicion!dios los bendiga hermanos!!

  4. Me alegro mucho que haya hermanos preocupados de estas cosas que parecen tener poca importancia para mucha hermandad, yo soy como el portero oficial de mi iglesia, por la gracia de DIOS pienso en forma baste similar a el estudio que acabo de leer, doy gracias a EL por haberlo leìdo. Muchas gracias y que el SEÑOR les bendiga.

    • Amén hermano. Como habrá visto, en la Palabra de Dios los porteros eran de la tribu de Levi, es decir sacerdotes.
      El ministerio de Ujieres está reservado para personas de buen testimonio, integras y de buen fruto cristiano.
      Bendiciones!

  5. me alegra mucho poder encontrar palabras tan sabias las cuales nos ayudan a ser cada vez mejores para el servicio de Cristo

  6. ES UN GUSTO Y UN PRIVILEGIO SERVIR AL SEÑOR EN UN MINISTERIO DONDE HAY GRAN BENDICION, COMO UJIERES SOMOS LOS REPRESENTANTES OFICIALES DE JESUCRISTO QUE LAS PERSONAS VEN AL ENTRAR A LA CASA DE DIOS, RECIBIENDO A LA CONGREGACION CON UNA SONRISA UN SALUDO AMIGABLE, YO HE ESTADO PRACTICANDO ESTO A DIARIO EN MI VIDA PERSONAL, PRIMERAMENTE PARA QUE HAYA UNA LOGICA Y CONCORDANCIA CON MI VIDA PERSONAL Y EL MINISTERIO, Y ESTO A SIDO DE ENORME BENDICION

  7. grasias esta ensenanza acerca, de los ujieres me a despertado mi espiritu de servicio,buscava acerca del servicio de ujieres y aprendi q tan importante somos en la iglesia y sobre todo por amor a DIOS!!!!!!!!!! y el progimo……

  8. MUCHAS GRACIAS POR LA INFORMACIÓN, ES DE VITAL IMPORTANCIA PARA LA IGLESIA, SERIA IMPORTANTE ENVIAR A MI CORREO UN CURSO PARA UJIERES. BENDICIONES

  9. Esta enseñanza es de mucha bendicion para todos los hermanos en cristo y/o personas que la lean, ya que como miembro del ministerio de diaconos o ujieres de la iglesia a la que pertenezco me invita o motiva a seguir sirviendo con amor y excelencia al señor nuestro Dios.

    Bendiciones.

    German Delgado

  10. Gracias Sean a Dios por quienes se preocupan por enseñar . Dios me ha dark el privilejio de ser el Capitan de Ujieres y soy mug joven , pero este estudio me ayudara para poder , crear una buena conciencia a los ujieres sober nuestro servicio en la obra de Nuestro Dios les bendiga rica y abundantemente . Atlanta Georgia . Estados Unidos de Norte America

  11. Gracias por esta enseñanza. La cual me ha ayudado a levantar un equipo mas poderos y confiado en nuestro Señor Jesucristo. He recibido palabra, de levantar un ejercito, de ujieres y esto es solo el comienzo de lo que Dios esta haciendo…..quedan bendecidos

  12. grasias por estas enseÑansas porque nos ayudan mucho porque a veses somos ujieres y no savemos el significado de la palabra que Dios los siga bendiciendo y que ciempre esten dispuestos a compartir estas enseÑansas con el pueblo de Dios

  13. Que enseñanza tan linda e interesante; por lo general, soy UJIER en los Congresos de mi Grupo de Oración y a partir de éste momento realizaré mi labor con muchísima más entrega y amor que antes, pues estoy convencida que es lo mejor servirle al REY DE REYES, SEÑOR DE SEÑORES, en el campo que sea, pero me parece lo más sublime e importante, el acompañamiento a los Ministros de la Comunión, en realidad me siento como un soldado que debe escoltar y cuidar de su MAJESTAD; adermás, de experimentar (con mucha humildad) el orgullo porque ÉL mismo me llamó y me escogió entre muchas personas para trabajar en la Empresa más Grande y buena del mundo, con el dueño del universo, el Patrón más bueno y justo, que si le doy una libra de amor, Él me devulve toneladas y en todos los campos de mi vida y como si fuera poco, extensivo a mi familia y sin condiciones. Te adoro mi Padre Celestial, Mi Dios Hijo, Mi Dios Espíritu Santo y nos cubrimos con el Preciosísimo Manto de la Santíisima Virgen María, todos los Santos, Arcángeles Mayores San Gabriel, Miguel y Rafael y todos los Ángeles Custodios, guardianes y de la Justicia. Necesitamos de toda ésta Corte Celestial para que nos ayuden y seamos luz para el mundo y demos buen testimonio en todos los actos de nuestra vida. Gracias, Dios los bendiga.

  14. Ola me asignaron como lider de ujier’s y tambien como Secretario de los ujieres del “”templo EL MILAGRO”” en OREGON 97071 Quiero a prender mas para poder dar alguna encenanza para el que esta aprendiendo como en el ministerio del ujier y me gustaria que me ayudaran a prender mas correo electronico es WWWENLACEAPOSTOLICOEL MILAGRO CON !!!JESUS DEL CASTILLO”

  15. Ola me asignaron como lider de ujier’s y tambien como Secretario de los ujieres del “”templo EL MILAGRO”” en OREGON 97071 Quiero a prender mas para poder dar alguna encenanza para el que esta aprendiendo como en el ministerio del ujier y me gustaria que me ayudaran a prender mas correo electronico es WWWENLACEAPOSTOLICOEL MILAGRO CON !!!JESUS DEL CASTILLO”el senor los bendiga en grande mente””.

    • Estimado Antonio el material que disponemos de momento es el que está en el blog. Igualmente siempre estamos actualizándolo, por eso te animamos a que sigas visitando nuestra página, por si ponemos a vuestra disposición algún material que pueda también interesarte y ser de bendición.
      Bendiciones EHC.

  16. Muchisimas gracias por toda su informacion. Ahora entiendo lo que es ser UJIER y me gustaria conpartir esta informacion con mis compañeros, ya que a mi esposo y a mi nos han asignado como lideres de ujieres, pero queriamos saber mas acerca de esto.

  17. AMADOS HNOS. Agradezco a Dios por que ustedes utilizan este medio para equipar al Pueblo de Señor, con la finalidad de engrandecer su Nombre. Dios les siga utilizando.

  18. Sigan adelante con estos comentarios que nos motiva a seguir en la obra que nuestro Padre Celestial nos a encomendado Bendiciones.

  19. Apreciables Hnos. que Dios los bendiga ricamente estuve leyendo su manual de ujieres y me parace muy exelente y esto sirve para equipar a los que le desean servir a nuestro Dios de corazon, adelante Juan de Leon

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